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Clase NO 3 ESCUELA
PRIVADA DE PSIQUIATRÍA SOCIAL Hoy
continuaremos con el enunciado y el esclarecimiento del esquema conceptual de la
escuela, y hablaremos sobre todo del origen de nuestra didáctica qué, es una
mezcla de didáctica de núcleo básico y grupal. Vimos que la función que
desempeña nuestra escuela es fundamentalmente la de enseñar a pensar, que quizás
sea una de las conductas más angustiantes que el ser humano realiza ya que cada
pensar es el enfrentamiento de una situación que puede resultar nueva y pese a
no proponérselo el sujeto puede realizar descubrimientos e invenciones y
promover cambios. Estos cambios provocan ansiedades de pérdida y de ataque y
pueden transformar al aprendiz en chivo emisario» o sea en agente de cambio.
Es decir que todo agente del cambio social finalmente se transforma en el
chivo emisario sobre el cual se colocan las ansiedades provenientes de ésta
situación de cambio. Esta es una de las explicaciones sobre el chivo
emisario (o del perturbador como persona saboteadora del estereotipo
tradicional) que por el hecho de movilizar estereotipos y conocimientos, provoca
ansiedades persecutorias en los demás que rebotan contra e1 mismo, como
persecución del responsable del cambio social. Esta
interpretación la dimos nosotros en un trabajo que presentamos en un Congreso
Internacional sobre antisemitismo. En realidad la persecución antisemita se
debe, estudiando los trastornos emocionales, a que el judío es vivido como
agente del cambio social. Tomando el ejemplo Einstein, Marx, Freud y Chaplin se
ve que cada uno de ellos en su campo y con un estilo particular, acarrea cambios
fundamentales; que rompen el estereotipo de la física, con Einstein, de toda
una concepción del universo con Marx, de toda la concepción del hombre, en
Freud, y toda la burla, la sátira y el humos judío que hay en Chaplin sobre la
sociedad capitalista mecanizada, (por ejemplo en su película «Tiempos Modernos»). A
través de este proceso de cambio realizados por estos cuatro judíos, se
produce en ellos un proceso interno de abandono de la tradición porque el
investigador está tan incluido en la investigación
que forzosamente cambia a su vez. Así
lo vemos a Marx escribir su primer escrito sobre la cuestión judía, que es un
planteo completamente revolucionario desde el punto de vista de la tradición
cristiana y judía a la vez. Si
estudiamos la vida de cada uno de ellos vemos las dificultades que han tenido;
en el caso de Chaplin por ejemplo, su alejamiento definitivo de
los EE.UU. donde la persecución se estableció a nivel de los réditos a
pesar de tenerlos en regla. Marx
solamente saliendo de su propio medio, de familia burguesa y casado con una
mujer de origen aristocrático toma distancia y se coloca en observador de la
realidad (es decir que siempre se necesita un alejamiento del campo). Freud, es
evidentemente el crítico y el observador de todas las consecuencias de la
modalidad Victoriana en Viena, donde esa moral tiende a romperse por una
conducta colectiva. Quiere
decir que cada investigador en su contexto puede ser comprendido y captado
realmente por el resto, organizándose así, una conspiración contra los
agentes del cambio social. Conspiración
que se extiende por una ley de generalización a las personas de su propia casta
o raza mejor dicho en este caso, de su religión. Chaplin.
Como venganza se casa con una mujer joven y tiene muchos hijos para realzar su
omnipotencia. Quizás uno de los casos más dramáticos es el de Einstein cuyo
hijo enferma de esquizofrenia y denuncia justamente uno de los conflictos típicos
de la comunidad judía que es el conflicto generacional.
Según el propio Einstein, su hijo, enfermo de esquizofrenia, y quedó
con defecto crónico, por una lucha ideológica dentro del círculo familiar,
donde su mujer que representaba la tradición judía lo obligaba al ritual,
mientras que Einstein representaba la apertura. (Vamos a ver cuanto hay de
cierto en la aparición de una neurosis, sobre el conflicto de las ideologías
internalizadas, de los padres que entran en contradicción). Así
podemos ver que lo primero que mandó quemar Hitler, entre otras cosas, fueron
los libros de Freud y, por supuesto, los de Marx, y de Einstein así, como los
de arte moderno, abstracto que en su gran mayoría tienen como iniciadores a judíos. Podríamos
decir también que la gran preocupación de Inglaterra, con toda su ambivalencia
por crear el Estado Israelí, es la solución que encontraba frente a este
crecimiento del agente del cambio social, proveniente de una minoría, que por
sus ansiedades y por sus necesidades de instrumentarse, debía adquirir rápidamente
un tipo de pensamiento operativo. Inglaterra entonces, fue el país que más
favoreció al Estado Israelí y el que le trajo más dificultades. En
el caso do Freud, no vamos a decir que el cáncer fue dirigido desde afuera por
algún antisemita o que el cáncer es ario de nacionalidad, pero evidentemente
las dificultades que él tuvo que soportar y las resistencias a poder
expresarse, podrían hacer pensar que el cáncer que Freud tuvo en la boca, o
sea en el órgano encargado de explicitar lo implícito, tiene desde el punto de
vista social un significado simbólico. Uno
de los más Inteligentes discípulos de Freud fue Abraham, murió de la misma
manera, por una espina de pescado. Si
tomamos cada cosa por separado podríamos decir que el que se introduce en un
lugar prohibido y secreto se carga de culpa, como el niño que mira por ojo de
la cerradura. Este niño construye un mundo determinado, partiendo de la nada,
de la soledad en que éste se encuentra al ver a los padres juntos y da origen
al punto de partida de toda la filosofía moderna que gira alrededor de la
soledad, la muerte, la ansiedad y la nada. Así podemos ver los emergentes de
distintos campos como productos de situaciones de tensión determinadas y que
los portavoces de estas y las soluciones de esas tensiones sufren un destino
particular. Por
otro lado existe el enorme conflicto entre crear y someterse a las reglas del
ambiente, es decir, no crear o reprimir el instinto de creador que es curativo» Por eso el planteo
entre genio y creación fue generalmente mal encarado. La creación es la
solución de la locura. Nosotros lo planteamos no en términos de equivalencia
sino en términos de carácter supletorio o alternante entre dos situaciones.
Por ejemplo, en el contexto literario tenemos el caso de Rimbaud que pudo
escribir hasta los veinticuatro anos y después tuvo que
refugiarse en África para realizar una actividad completamente
diferente, haciendo de contrabandista y de pequeño comerciante. En
el terreno de las matemáticas tenemos el caso de Kantor que ya a los
veinticuatro anos había formulado la teoría de los grupos y de los conjuntos y
por una dificultad neurótica enfermó de esquizofrenia y terminó así su
actividad. Lo mismo podemos
ver entre pintores que han hecho procesos psicóticos en los momentos de
paralización de la creación. El caso de Van Gogh es el más típico. Quiere
decir que la relación entre genio y locura debe plantearse en el sentido de que
la labor creativa es la mejor profilaxis contra la locura. Hay
una conspiración colectiva de la sociedad tendiente a impedir la creación,
porque la creación es cambio, y es ansiedad para todo el mundo.
El creador se ve entonces, encerrado dentro de su medio o contexto específico.
Algo impresionante es la estadística en la oficina de patentes e inventos en
EE.UU. es la cantidad enorme de licencias adjudicadas a pequeños inventores que
pueden tener una gran repercusión tecnológica pero que son comprados por las
empresas con la condición que no sean puestos en ejecución. Yo
tuve ocasión de conocer a un hombre, en New York, que asistía a mis cursos, y
que no era médico, pero asistía
para tratar de comprender qué es lo que le había pasado. Había inventado una
nueva mezcla de tejidos sintéticos cuya patente le fue comprada por una gran
industria y vivía así desde hacia diez años de rentas y con la prohibición
de hacer algo, encontrándose en un estado de alienación total porque no podía
seguir investigando a pesar de tener en su mente la fórmula de varios otros
inventos. Es decir que la sociedad
competitiva que llega a tal grado que inhibe la iniciativa y el
descubrimiento. Esto visto en la escala de los pequeños descubrimientos. El
grupo de Wright Mills, Merton y Riessman estudiaron detalladamente el conjunto
de esos inventos no ejecutados e hicieron un cálculo de probabilidades sobre la
medida y la intensidad del cambio tecnológico que podía ocurrir si se pusiera
en marcha todo esto. Este problema también existe aquí. En una pequeña
investigación que hicimos encontramos un porcentaje enorme de esos inventos
(que en el ramo textil, que por su tradición ha estado en permanente actividad
y donde se han realizado las más grandes iniciativas) por medio por ejemplo de
analizar el contenido de un buzón de sugerencias.
Hay un caudal humano no utilizado que alguna vez se organizará por su
cuenta y creará una forma de competencia; ya que los grupos directivos son
mucho menos creadores que los grupos subdirectivos, es decir que los que están
en la tarea específica, en el aquí y ahora. La única manera de hacer
descubrimientos es haciendo trabajos de campo, es decir, haciendo
investigaciones sociales directas en contacto con el material humano y no en
base a juegos más o menos especulativos con las teorías ya existentes, tomando
por ejemplo, como campo de elaboración, el campo de la mente del propio sociólogo
que, como ya vimos, son denominados «sociólogos de sillón» y no de campo. Por
eso es que toda la didáctica actual tiende a tomar una dirección operativa. A
hacer de lo que se aprende, una cosa que pueda ser utilizada, basada en una
praxis permanente, la unión de la teoría y la práctica, cuyas contradicciones
se resuelven en el campo de la tarea creando un proceso de aprendizaje con una
forma de espiral permanente en base a adelantos y a retrocesos y revisiones del
proceso en sí, se logra adelantos cualitativos dentro del progreso tecnológico.
En realidad desde el punto de vista tecnológico hay un agente de cambio social
que «patea contra su propio arco» y que es la automación. En
la medida que el hombre dispone de más tiempo libre, ya que la máquina lo
reemplaza, hay desocupación, hay más resentimiento, más tensión, más
aprendizaje de otras disciplinas, más politización, es decir todos los
factores que pueden favorecer el cambio y el salto cualitativo. Tanto es así
que el interés por las relaciones laborales que un psicólogo social
puede tener, debe ser desplazado sobre una cosa que parece insólita y
que es la planificación del ocio. Qué hacer en el tiempo libre, en el tiempo
sin trabajo, que puede ser empleado en forma neurótica, autodestructiva,
creando la estructura social actual todos los medios de no ocupación en tareas
útiles, ya que todo aprendizaje en tiempo libre de creación o recreación o de
juego, ha aumentado y aumenta considerablemente. Se calcula que en menos de diez
años la jornada laboral será de cinco horas de trabajo. Entonces
el problema no es ¿Qué hacer en las horas de trabajo? sino ¿Qué hacer en las
horas de ocio?. Toda
la sociología actual se ha volcado con sus ideologías respectivas, a ver qué
hacer en el tiempo libre, y como planificarlo. Una de nuestras grandes tareas es
la planificación, es decir, la estrategia, en cualquier nivel de análisis. Hay
un primer nivel que es aquél que estudia los vínculos del centro del YO con
los objetos internos, con la realidad interna, no mezclando en su tarea la
realidad externa. Es esta una posición solipsista y generalmente de una ideología
particular, que tiende a transformar el hombre desde dentro, sin la interacción
con el exterior, que es una manera de impedir la modificación de lo exterior y
el juego permanente entre lo interno y lo externo que condiciona lo que se llama
la «adaptación activa a la realidad», único criterio de curación, o de
mejoría en psiquiatría social. No de adaptación pasiva como se suele hablar
cuando un psiquiatra dice que un paciente esquizofrénico ha hecho progresos
porque se viste o se lava mejor, y no pasa del contexto individual; esa mejoría
clínica es relativa sino va injertada en una actividad, en una pauta colectiva;
si no ha modificado su conducta familiar por ejemplo, si no ha asumido nuevos
roles, si no ha conseguido traspasar la barrera de la segregación familiar. En
la medida en que modifica el ambiente se modifica a sí mismo y así hay una
espiral permanente donde las «cosas en sí» es transformada en la «cosa para
sí», como dice Marx. Curiosamente
aparece en EE.UU., en una época de gran represión la época marcatista, un
criterio operativo por el cual el ochenta por ciento de los profesores, sobre
todo los de psicología social, (sociólogos y economistas curiosamente menos)
fueron despedidos de sus cargos porque habían hablado alguna vez de Marx. Existía
además la imposibilidad de salir del país. Entre ellos estaba Wright Mills, el
más talentoso de los sociólogos que tuvo EE.UU., famoso por su libro «Escucha
Yanqui». La
trampa a estos profesores era quitarles el cargo e impedirles la salida. Por
supuesto todo el mundo se abalanzó sobre ese conjunto de profesores, pero la
salida estaba impedida (de aquí hicimos gestiones para traerlos) y se tuvieron
que refugiar en la enseñanza privada. Y en cuanto se formaba la situación
grupal que era la ideología de los psicólogos sociales, ya comenzaban a tener
dificultades. O
sea que en el campo de la psicología social está y estuvo permanentemente
saboteado. Esto no es para atemorizarlos sino para ponerlos en guardia de que
también hay una contraestrategia para trabajar, que está basada en un trabajo
serio, sistemático, que puede ser transmitido a otro, que sea comprensible y en
una semántica común. Es muy frecuente ver que diferentes autores manejan términos
que no son equivalentes; lo mimo les debe pasar en nuestras clases y en nuestros
grupos, donde ustedes se encuentran con una psiquiatría, que ojalá la vieran
como nueva, con algunos términos por lo menos, nuevos y les es difícil
comunicarse en los términos de una psiquiatría social y dinámica que está en
realidad fundamentada en dos concepciones: en la de Freud y sus discípulos
hasta Melanie Klein y en Kurt Lewin. Los
primeros en el aspecto genético histórico y Lewin en el aspecto inmediato del
aquí y ahora de la situación, ya que para él la psicología en la situación
es ahistórica; el psicólogo social debe actuar con una instrumentación
inmediata para resolver situaciones que debe considerar como ahistóricas, como
si fuera siempre una psiquiatría de urgencia. Lewin no negó los aspectos históricos
de la situación pero puso el énfasis sobre el carácter de emergencia del
trastorno y la necesidad de comprenderlo y resolverlo en el aquí y ahora de
cada situación. Esta ideología de Lewin ha influido oponiéndose al criterio
histórico que predomina en la ideología psicoanalítica. Esta incorpora la
teoría ahistórica a través de Riessman y otros psicoanalistas ingleses muy
cercanos a M. Klein conocedores de Lewin e interesados en psicología social. El
psicólogo social más adelantado, podríamos decir, es en este momento Elliot
Jakes, discípulo predilecto de M. Klein, que hizo los aportes más interesantes
a la teoría de los incentivos. Analizó una empresa en su totalidad, y sacó
las conclusiones más profundas, aplicando la noción de las ansiedades básicas.
El mantiene esta teoría de las ansiedades y de los instintos, mientras que
nosotros abandonamos en favor de la teoría de los vínculos. A
las ansiedades las llamamos miedos, ya que la diferencia que fenomenológicamente
se suele hacer entre ansiedad y miedo, es que ansiedad si está en la mente, el
área 1; es angustia si está en el área 2, no se conoce el objeto temido;
mientras que es miedo cuando está en el área 3 y se conoce el objeto temido,
que puede ser desplazado sobre cualquiera. Pero como además de psicólogos
sociales somos psicoanalistas, consideramos que el objeto del miedo que está
detrás de la angustia o de la ansiedad, puede ser reconocido o desocultado.
Entonces el miedo es el universal
con que trabajamos. Es decir que detrás de toda ansiedad hay un objeto, ya que
no hay ninguna relación, en ninguna de las tres áreas, que son anobjetal. Es
decir que el carácter ahistórico de la psicología de Lewin hay que tomarlo en
cuanto a la operación, mientras que para la investigación hay que mantenerse
en el método histórico-genético de Freud, haciendo la inserción que propone
Joan Riviere y que aplica sistemáticamente Susana Isacs que es la continuidad
genética. Es decir que la comprensión va desde el aquí y ahora para atrás y
no de atrás para adelante como lo hace el método típicamente histórico. Además
como se concibe actualmente la historia. Se estudia al hombre en su
circunstancia actual y se hace la historia de esa circunstancia y de ese
contorno, pero sin perder la imagen actual del hombre. El paciente tiene, pues,
una imagen actual que, por supuesto, se nos hace más comprensible conociendo su
infancia, pero lo importante es conocer la infancia desde inferencias actuales y
de sus comportamientos actuales. Este es el método de continuidad genética. Estudiando
la historia del Psicoanálisis, en Inglaterra sobre todo, vemos ese pasaje del
análisis individual al social, a través de Riessman, de sus discípulos y de
uno de los últimos escritos de Melanie Klein. El último artículo de Frida Von
Reissman y el último de Melanie Klein, ambos, curiosamente se llaman: «La
soldad». Ambas han sido muy fructíferas. La primera es quizás la psiquiatra más
esclarecida de esta mitad de siglo, mientras que por otro lado, Melanie Klein es
la que ha profundizado más en los mecanismos de esa psiquiatría fenomenológica
y analítica que manejo Frida Von Reissman cuya cultura era fundamentalmente
humanista y que se ve reflejada en toda la obra de Fromm, que fue su marido,
quien abandonando las líneas de la ortodoxia analítica se transformó poco
a poco en sociólogo. Entonces,
en psicoanálisis, el interés por el grupo humano es cada vez mayor y se da el
descubrimiento del grupo externo familiar a través de otra estructura que es el
grupo interno. Es decir que en nuestra mente funciona un grupo, producto de la
internalización o incorporación de los objetos externos significativos, no
solamente sus interrelaciones ya existentes
sino con las relaciones continuadas dentro de lamente, que constituyen el pensar
y sus reglas. Los
tipos de vínculos y sus normas constituyen la lógica que puede ser formal o
dialéctica, pero siempre son vínculos donde la presencia de un tercero es algo
importantísimo de ver y, el modelo sobre el cual se apoya nuestra mente,
nuestro pensar, la conducta y nuestra relación psicoterápica, por ejemplo, lo
formulamos en términos de que un vínculo bicorporal pero tripersonal siempre.
Esto quiere decir que hay siempre tres personajes que siguen el modelo infantil
de la situación triangular y que Freud llamó complejo de Edipo. El
vínculo con otro indica infaliblemente la operación de un tercero que opera
consciente o inconscientemente y que en la teoría de la comunicación está
representado por el ruido, la interferencia en el mensaje. Esos vínculos
internalizados que siguen trabajando en nosotros, constituye la actividad de la
fantasía. Esto da lugar a todo un movimiento dentro del campo de la epistemología
y de la Teoría del conocimiento tendiente a revalorizar la imaginación como
instrumento de trabajo, tanto que uno de los últimos de los libros de Wright
Mills se llama «Sociología e imaginación». Ustedes
verán con frecuencia la incorporación de la imaginación al proceso operativo
del descubrimiento, cosa que para una mente común ni se discute, pero que para
la mente académica siguen siendo la «loca de la casa». El investigador
entonces siente una gran inquietud, por el hecho de haberse atrevido a formular
una hipótesis de trabajo, y cree que esa hipótesis no puede ser probada ya que
es producto de su mente llamada «subjetiva». Otro conflicto planteado
permanentemente es el de lo objetivo y lo subjetivo, planteado sobre todo en
cuanto al conocimiento por los marxistas que desconocen la existencia de este
mundo interior y de la dialéctica interior que rige los vínculos con los
objetos internos y que está en permanente interacción con la dialéctica
externa. Dentro
del campo del marxismo Sartre pone el énfasis en la dialéctica interna y
Garaudi lo pone en la dialéctica externa, de la naturaleza, siguiendo
estrictamente los pasos de Engels. Estas antinomias en el campo del conocimiento
deben ser resueltas ya antes de empezar la comprensión del resto. También
existía la antinomia entre individuo y sociedad lo que con el esquema de la
situación triangular básica es resuelta en la medida en que a cada ángulo del
triángulo se afilian personas del mismo sexo, y este triángulo que representa
una situación individual se transforma así en social. Un es el sujeto, el «self»,
el centro del yo del sujeto, dos es la relación con la madre y tres es el
padre. Al 1 se afilian los hermanos formando un grupo cada vez más extenso que
puede llegar a ser un grupo generacional. A 2 se afilian todas las mujeres,
primero las que tienen un rol materno y luego, al traspasar los límites de
endogamia a la exogamia, todas las demás mujeres. Por otro lado tenemos el
padre, 3, con sus diferentes representantes en la sociedad, es decir, los
hombres de acuerdo a su jerarquía, status, etc. Este
esquema nos introduce a la vida comunitaria desde los 1, 2 y 3 pueden ser múltiples.
De los 3 estratos se compone la estratificación biológica de la sociedad.
Desde luego que después hay una estratificación por clases, por edades, etc.,
que atañen a la sociología, pero el punto de partida que atañe a la psicología
social, que es la llave maestra para comprender aquéllo que titulamos todavía
Psicología Individual, que es Psicología Social propiamente dicha, y que es el
estudio de los pequeños grupos o la Microsociología y la Macrosociología que
estudia la institucionalización de estos tres estratos. Entonces hay
instituciones de contenido fraternal, paternal y maternal. Además este esquema
resuelve otra condición en el campo de la psicología que es la que existe
aparentemente entre la teoría de la Gestalt y el Psicoanálisis. Si a aquélla
teoría no le damos un contenido, es una teoría abstracta que está indicando
solamente la forma y no la figura de la propia teoría.
Suele suceder que una disciplina da, sin proponérselo, los elementos
para poderla poner en tela de juicio. Entonces el contenido que le damos a la
Gestalt es el del triángulo donde se aplica perfectamente el primer principio,
de que la modificación de una de las partes acarrea la modificación del todo.
Este triángulo es una unidad, una estructura funcional que tiene la característica
de totalidad. Otra
de las contradicciones entre las teorías psicológicas se da entre Reflexología
y Psicoanálisis, que han suscitado los mayores malentendidos. Generalmente por
una incomprensión o ignorancia de parte de los reflexólogos, de lo que es el
psicoanálisis y han quedado fijados a la primera etapa de Freud de la teoría
traumática de las neurosis que siguen repitiendo todavía a través de sus teorías.
El problema se resuelve con la teoría del aprendizaje. Allí, sí, la
reflexología nos enseña mucho, con los aportes de Pavlov y su escuela. Esta
nos enseña los mecanismos neurobiológicos de la teoría del aprendizaje. Como
consideramos el aprendizaje el vector esencial que en sus perturbaciones acarrea
las neurosis, las psicosis, etc. podemos aprovechar todos los conocimientos traídos
por la reflexología si los retraducimos en términos psicológicos. La
reflexología tal como está formulada no puede servir de base para configurar
una concepción del hombre y para operar sobre él, ya que en el fondo es
profundamente mecanisista. La concepción del reflejo es mecanicista en el
sentido que no incluye la experiencia y la acumulación de la experiencia que es
el mundo interno con su dialéctica interior. Es decir que en cada acción el
sujeto está poniendo en juego su experiencia, su caudal anterior y su riqueza
interior regida por una dialéctica propia que no es el
reflejo mecánico en espejo de la realidad exterior sino que va a seguir
una forma particular de ver el mundo, un estilo de visión de la realidad, que
va a expresar en las formas en que el mundo interior está distorsionado. En
psicología se llama «BY AS», palabra que significa apartamiento y se mide el
índice de distorsión de la realidad por el índice de la apertura del «BY AS»
en cualquier investigación. Es decir, que la deformación, subjetiva que cada
uno hace de una experiencia concreta. Esto está muy claro en la teoría del
testimonio donde la realidad concreta no se busca en algún testimonio sino en
la construcción, como rompecabezas de piezas que se van metiendo una en otras
hasta que aparece la realidad concreta. Esta
palabra «concreta» nos lleva a hablar de la Psicología Concreta. Para
nosotros la Psicología es operacional siempre. Estudiamos psicología y sus
aplicaciones a cualquier rama en forma de comportamientos. En la actualidad la
gran revolución en la Economía está dada por la intromisión del psicólogo
que tiende a destruir todos los sistemas abstractos de la economía y ver la
economía como comportamiento económico, que hace comprensible el vínculo del
sujeto con el objeto, ya sea en términos de consumidor o de productor. Así
también todas las técnicas de propaganda son entonces vista en términos de
comunicación. Así
se pueden estudiar todos los problemas y los fenómenos sociales como emergentes
de una estructura socioeconómica determinada, de la que emerge el investigador
en el mismo nivel, si este es víctima pasiva del suceder de esa estructura,
solamente investigará los límites que ésta le permita y al investigador se le
plantea así un grave problema. El contratante de la operación o investigación
psicosocial de una empresa, por ejemplo, también lo limita. Porque la indagación
es operación y entonces el investigador opera en el campo trayendo
modificaciones que impiden conflictos de salarios, o incentivaciones del
trabajo, por ejemplo, que lo hacen estar justo en el límite con la militancia. Entonces
hay una zona donde es difícil transitar
y que es controlada por el capital mientras que el que opera lo hace para
modificar, para traer cambios que por supuesto no coinciden siempre con los
deseos del contratante. Por eso es que hubo siempre muchas dificultades para
trabajar en el campo industrial y el Psicólogo se veía restringido y se iba
aglutinando en una operación que le estaba prohibida por la ley, es decir la
psicoterapia. Esto ocurre por la restricción del campo y por una falta de
esclarecimiento de campo de trabajo por parte de los encargados de hacerlo en
las universidades. La
universidad debería realizar un tipo de periodismo pedagógico, llamado el «House
organ» para esclarecer la tarea, los roles, las funciones, etc. Francia
está realizando algo así en sus universidades, pero sólo Yugoeslavia tiene un
«House organ» de universidad, con coordinadores en todas las carreras de las
universidades, y la didáctica grupal ha llegado a tomar todo el contexto de la
enseñanza. Nosotros vamos a seguir
esclareciendo los campos de trabajos posibles para el Psicólogo Social y el
Psiquiatra Social, que deben trabajar no «en equipo» en el sentido que se le
da y que ya es un slogan, sino en grupo. Porque si el equipo no funciona como
grupo, es un mal equipo, con compartimientos estancos donde no se coordina la
tarea en su totalidad, y donde no puede pues, crearse una ideología tanto desde
el punto de vista teórico ni desde el punto de vista operacional. El
día en que funcione bien será porque se han transformado en grupos. Es lo
mismo que sucede con el equipo de fútbol, que en el momento en que juega bien
es un grupo y cuando deja de hacerlo es un equipo.
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Martes, 13 de Mayo de 2008
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